Adrián Vivieros, la historia de un zapatero con mucha fe

*Tiene 68 años; a veces no consigue una chamba en toda una semana, y nunca ha recibido ayuda de algún programa de pensión

 

CREVEL MAYO GARCÍA

A veces en su oficio de reparación de calzado no logra tener una sola chamba en una semana y su ingreso máximo es de 50 pesos al día, pero don Adrián Viveros, de 68 años, recuerda que durante sus 27 años que tiene viviendo en la zona federal de la carretera jamás ha recibido apoyo de algún programade gobierno; sin embargo, hace un año intentó ingresar a Pensión Azueta, pero sólo lo hicieron perder el tiempo. No obstante, asegura que insistirá.

Don Adrián a sus 5 años perdió el pie derecho, y después de eso jamás ha visitado a un médico; dice que cuando se enferma se cura leyendo la Biblia.

Durante un recorrido por El Coacoyul, la tercera comunidad de este municipio en cuanto a número de habitantes, Despertar de la Costa encontró al discapacitado reparador de calzado Adrián Viveros Banderas, de 68 años, originario de Armenia, municipio de Coyuca de Catalán, en la región de la Tierra Caliente, y tiene viviendo 27 años en la zona federal de la carretera Zihuatanejo-Acapulco, exactamente en el kilómetro 233+150, donde improvisó un “jacalito” con madera y lámina negra.

Recuerda que con la ayuda de algunos amigos logró emparejar el terreno, después poco a poco fue armando un cuartito para dormir, y la parte de afuera la improvisó para reparar calzado, ofició que aprendió durante los 20 años que vivió en Acapulco. Manifiesta que este oficio le da para medio comer, “pero cuando tenemos fe en Dios, logro que el poco dinero me alcance aunque no tenga trabajo por espacio de ocho días”.

Con tristeza, relata cómo perdió su pie derecho: en una simple caída, cuando junto con los niños de su edad iba a bañarse a las 12 del día –porque en Armenia solamente a esa hora se puede bañar al aire libre, por el frío–; él se lanzó de un brinco al arroyo sin saber que dentro de la poza estaba una raíz de encino filoso, que le fracturó.

 

ODISEA PARA OPERACIÓN GRATIS

Adrián Viveros acepta que al principio fue difícil aceptar que iba estar discapacitado por toda la vida. Incluso recuerda que cuando se accidentó sus padres, como no tenían recursos, trataron de curarlo con remedios caseros, mientras permanecía tirado en una cama durante tres meses. Sin embargo, después el dolor disminuyó, pero el pie le quedó pequeño y encogido, lo que le imposibilitó caminar de manera normal.

Por este motivo decidió emprender una odisea: sin saber leer ni escribir se dirigió a la ciudad de México, donde siempre tuvo la esperanza de que algún médico lo operara para que pudiera volver a caminar, como cuando tenía cuatro años. Dijo que se trasladó a la capital y en la terminal una mujer le recomendó un hospital en Tacubaya, adonde se dirigió.

Recuerda perfectamente que en ese hospital, ubicado en Gaviotas número 27, de Tacubaya, lo atendió el médico Leonardo Zamudio Villanueva, sin llevar dinero. Lo iba a intervenir, pero no hubo camas disponibles. Le sugirió que viniera a Lázaro Cárdenas, Michoacán, a conseguir una carta de recomendación del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, y por eso decidió emprender el viaje, con la idea de regresar en 15 días.

Recuerda que cuando amanecía llegó a Lázaro Cárdenas y por suerte luego encontró a la persona indicada, quien de manera amable lo atendió y le extendió la carta de recomendación, además de darle dos mil pesos en efectivo –en ese tiempo era mucho dinero–, y como tenía tiempo, fue a visitar unos familiares en Ario de Rosales, Michoacán, donde estuvo los 14 días que le faltaban. Después, cuando se llegó la fecha indicada, emprendió su viaje a la ciudad de México.

Recuerda que la atención de los médicos siempre fue esmerada; le hicieron una intervención quirúrgica en la ingle y dos en la rodilla derecha. Manifestó que estuvo internado tres meses, y siete meses más permaneció en recuperación en el mismo hospital. Antes de darlo de alta le colocaron un aparato que le hizo llegar hasta La Laja, municipio de Zihuatanejo, donde vivía su mamá.

 

UN REGRESO EXITOSO

En La Laja trabajó en el campo para mantener a su mamá durante 8 años, y después de que un caballo lo arrastró y le averió el aparato volvió a estar en cama. Sin embargo, así volvió a trabajar en el campo.

Después del segundo accidente siguió sembrando sandia para venderla en las comunidades cercanas, actividad que desarrolló durante 6 años aproximadamente, y después planeó viajar a Acapulco, donde tenía una sobrina casada. Allá aprendió a reparar calzado con un solo patrón los 20 años siguientes. Después su patrón se declaró en quiebra y despidió a todos sus trabajadores. A él le recomendó que viniera a Zihuatanejo para que aquí empezara a trabajar en ese oficio que había aprendido.

 

SEDENTARIO ARRAIGADO

Así fue que hace 27 años, cuando llegó de Acapulco, se instaló en este terreno federal ubicado en el kilómetro 233+150 de la carretera federal. Había ahí unos pozos grandes llenos de lodo, pero con la ayuda de algunos amigos logró emparejar el terreno. Después, poco a poco, fue armando un cuartito para dormir, y después un pequeño taller.

Sostiene que durante su larga vida nunca va a consulta con los médicos, su medicina es la biblia, “cuando tengo alguna enfermedad me ponga a leer la biblia y logró aliviarme porque mi fe es tan grande en Dios que me da comida aunque no tenga trabajo ni dinero, por ejemplo ayer, había desayunado pan con leche, al medio día preparo unos huevitos guisados y por la noche merendó pan con leche y así sucesivamente son comidas rutinarias.

No obstante don Adrian trata de verle siempre el lado positivo a las adversidades, por ejemplo dio gracias a Dios que tiene una toma de agua de la red que abastece a esta comunidad semiurbana, donde reconoce que los administradores del agua se han portado muy bien, sin embargo hasta la fecha no cuenta con una bajada de luz eléctrica, por ello dice que en cuanto empieza a oscurecer utiliza un ratito su foco por si tiene que hacer algo y por lo regular a las ocho ya esta listo para dormirse, porque solamente ve pasar los cables en el terreno ubicado en la colonia Progreso, que tiene en posesión desde hace 27 años.

DIFICULTADES CON VECINOS

Manifestó que a pesar de que no tiene familia ni descendencia alguna, siempre trata de llevarse bien con sus vecinos, sin embargo durante el 2008 su vecino Andrés Melesio y otro de nombre Carlos Miguel, maestro de profesión, que actualmente se encuentra jubilado y predica la religión evangélico tempecostes, lo denunciaron ante la Secretaría de Comunicaciones y Transportes para que lo quitaran del terreno, a pesar de que tiene su discapacidad y no cuenta con familia alguna a donde ir.

Sin embargo cuando lo cargaron en vueltas, logró entrevistarse con el residente de la SCT que se encuentra en Zihuatanejo y le envió un oficio al Licenciado Irving D. Chinal Ramírez, Jefe de la Unidad de Asuntos Jurídicos del Centro SCT Guerrero, donde le explicaba que es una persona de escasos recursos y tiene su discapacidad física, por ello le pidió permiso para permanecer el resto de sus días aquí en este terreno que es propiedad del gobierno.

Manifestó que Dios fue grande porque el licenciado resolvió a su favor y le manifestó que no podía darle un permiso por escrito pero que tenia la libertad de permanecer el resto de sus días ahí, además le manifestó que no era el único caso que tienen, sino hay muchas personas que están físicamente bien y se encuentran invadiendo el área federal, por este motivo siente que el gobierno lo está apoyando para que por lo menos no pague renta y pueda seguir subsistiendo y medio comiendo.

VIVIR SIN DINERO PERO CON AUTOESTIMA ALTA

Sobre la difícil situación que para surtir su diera diaria, manifiesta que con ese poquito de dinero que gana, siempre trata de ajustarse para comer, por ejemplo si gana 30 pesos al día, trata de gastarse para comer hasta 20 pesos y lo demás lo ahorra, para los días que no le cae trabajo, porque a veces pasan ocho días y los clientes no llegan nadamas y entonces recuerda en refrán “Dios aprieta, pero no ahorca”, porque cuando menos lo espera uno llega un hijo de Dios para que le arregle sus zapatos y así logró ir viviendo los días.

Claro en mi tiempo libre me pongo a leer con mucha atención mi biblia que me regaló mi patrón en el puerto de Acapulco, la cual ya la he leído tres veces completa, “claro hay algunas partes que me gustan más, porque aunque usted no me lo crea esa es mi medicina cuando me enfermo, pongo mi fe en Dios y leo mi biblia y después la enfermedad poco a poco se me quita”, remarcó.

BUSCA BENEFICIO DE PROGRAMAS

 Recuerda que durante su larga vida, nunca ha sido beneficiado con algún programa de gobierno, llámese municipal, estatal o federal, reconoce que el apoyo que le da el gobierno federal es dejarlo vivir en la zona federal, pero le doy gracias a Dios que gracias a ese apoyo no paga renta, manifestó que hace un año unos vecinos le sugirieron que llevara sus papeles para que lo metieran como beneficiario del programa Pensión Azueta.

Dijo que después de tres veces que les llevó los papeles al ayuntamiento, siempre le decían que viniera para el próximo mes y finalmente le dijeron que no había llegado en la lista que les mandaron de Chilpancingo, lo cual no le mató la esperanza y manifestó con voz firme que va continuar luchando durante este año, porque tiene la fe en Dios que ahora si pueda ingresar para obtener ese beneficio.

4 Pantalones, 6 Camisas Y 6 Corbatas

Por otro lado manifestó que las botas que tiene hace seis años se las regaló un amigo, misma que utiliza diario para salir a comprar sus víveres, a las cuales les puso una suela de llanta para que no se acaben, mientras que su guardaropa lo integran cuatro pantalones que le regalaron hace 10 años, el más nuevo; mientras que la ultima camisa blanca con cuello negro y unas bolitas blanca, esa le gusta más porque esta más fresca, misma que le regaló su sobrina de Acapulco hace 6 años y las demás tienen hasta 12 años; en tanto que es muy dado a usar corbata, por este motivo tiene 6 actualmente, las cuales las ha comprado durante los últimos 12 años.

Sin embargo él manifiesta que es feliz con lo que Dios le ha dado, siempre tiene platica para sus clientes mientras cose los zapatos o les repara la suela, dándoles consejos y echándole unos chascarrillos, eso sí, a pesar de no poder caminar bien, no descuida sus tres palmas de coco que le sembró al terreno federal que posee, porque considera que sembrar plantas va evitar el calentamiento global, porque las plantas dan vida, manifiesta.

Por otro lado comentó que no entiede porque los jóvenes de ahora se quitan la vida y da su hipótesis que tal vez porque los jóvenes de ahora crecen pero no tienen un propósito en la vida, por eso quiero dejar abierta esta interrogante ¿Cuántos jóvenes de ahora leen por lo menos una vez la biblia?, ¿Cuántos se acercan a Dios?, creo que la mayoría se acuerdan solamente cuando están en problemas, reitera.

Mientras encontramos este caso, sabemos que no es el único si recorremos otros lugares encontramos más, no obstante el cinco de diciembre del año próximo pasado el presidente de la República Felipe Calderón, anunció que durante el 2010 ejercerán 730 millones de pesos para los programas de personas con discapacidades tanto intelectuales como físicas. ¿Será que ahora sí, llegarán unos pesos para personas como don Adrian Viveros?

 

Adrian Viveros.

Adrian Viveros.

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Comments

  • DECEPCIONADA said:

    MI RESPETO Y ADMIRACION PARA DON ADRIAN VIVEROS LOS JOVENES NECESITAMOS LA ACTITUD DE ESTE HOMBRE, PARECE SER QUE A NUESTRA SOCIEDAD SOLO LE IMPORTA LO MATERIAL Y TENER CADA DIA MAS Y NO VALORAMOS LO POCO QUE TENEMOS MAS SIN EMBARGO LA ACTITUD DE SER AGRADECIDO CON DIOS ES LO QUE MANTIENE A ESTE HOMBRE DE PIE Y NOSOTROS NECESITAMOS AGRADECER POR LO POCO O MUCHO QUE TENGAMOS A DIOS TAMBIEN Y A SI PODREMOS SENTIRNOS MEJOR .
    GRACIAS DESPERTAR DE LA COSTA POR HISTORIAS COMO ESTAS YO EN LO PARTICULAR ESTABA MUY DECEPCIONADA POR LO QUE PASA EN GUERRERO AUNQUE NO VIVO AHI, CRECI EN ZIHUATANEJO Y DA TRISTEZA VER COMO EL PUERTO ESTA PERO GRACIAS A HISTORIAS COMO ESTAN ME DAN GANAS DE REGRESAR Y AYUDAR, CUANDO DECIDA VOLVER LOS CONTACTARE PARA PODER AYUDAR A DON ADRIAN VIVEROS Y A OTRAS PERSONAS QUE LO NECESITAN COMO EL, DIJE QUE CUANDO DECIDA IR ESO ES PORQUE LA VERDAD A VECES ME DA MIEDO POR TANTO CRIMEN PERO BUENO ESO VA EMPEORAR CADA DIA, TENGO QUE JUNTAR UN POCO MAS PARA AYUDAR A PERSONAS ESPERO Y ME APOYEN BUSCANDO PATROCINADORES.UN SALUDOS DESDE WASHINGTON , ESTADOS UNIDOS.

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