Reforma protestante.
La reforma protestante de la iglesia católica comenzó en las primeras décadas del siglo XVI impulsada por Martín Lutero, quien con su pensamiento creó un tipo diferente de cristianismo que derivó en una reforma protestante que planteó una nueva relación entre el hombre cristiano y la autoridad, de esta interpretación teológica derivaron en el desarrollo político de la Europa moderna, con la que la autoridad política salió reforzada y se eliminaron los recelos que había mantenido la iglesia católica, en la que afirmaba que la autoridad derivada su poder en dios, cuestionando este planteamiento.
La reforma encarna el principio de la libertad; su contenido esencial es que el hombre se haya determinado por sí mismo a ser libre. El estado y sus leyes no serían otra cosa que la realización exterior en la realidad de la religión e hizo posible que el Estado no necesitara someterse a la autoridad eclesiástica externa para ser un Estado recto, con lo que gana autonomía.
Martín Lutero nació en 1483 en la ciudad alemana de Eisleben, entre 1501 y 1505 estudió en la Universidad de Erfurt, donde obtuvo el título de Magíster Artium, antes de comenzar sus estudios de derecho cambió de decisión e ingresó en el convento agustino eremita Schwarzes Kloster de Erfurt y en 1507 fue ordenado sacerdote; en 1509 recibió el grado de Baccalaureus Biblicus en la Universidad de Winttenbert donde recibió el grado de doctor en 1512, donde inició como profesor de la Biblia.
Estos estudios le permitieron desarrollar una teología que enfrentaría a la doctrina romana, de la cual fue ex comulgado como hereje en 1521 al que le siguió el destierro decretado en la Dieta Imperial de Woems en 1521.
Publicó los escritos a la nobleza cristiana de la nación alemana, la cautividad babilónica de la iglesia y la libertad del cristiano, y entre 1521 y 1530 desarrolló Lutero su teología y tradujo la Biblia en alemán en 1536, y murió el 28 de febrero de 1546.
La tesis de que la fe en Dios hace justos a los hombres es la piedra angular de la teología luterana (La fe es una predisposición interna del individuo que lo inclina hacia Dios, por lo que la iglesia ya no será una organización jerarquizada con cargos eclesiásticos de distinto rango y función, sino una auténtica comunidad). El oficio de sacerdote no es nada más que un cargo, una función, y deja de serlo cuando ya no están ejerciendo el cargo.
Cuestiona que el papa sea el único cristiano con poder para interpretar las escrituras así como el hecho de que sea este el único con poder para convocar un concilio y llega a la conclusión de que los eclesiásticos no forman un orden distinto y separado sino que están sometidos por los demás cristianos al poder temporal y que no pueden interpretar la Biblia basándose en su mera fuerza y que no tienen poder para prohibir el concilio, de lo contrario pertenecen a la comunidad anticristo.
