LECTURA POLÍTICA
Noé Mondragón Norato
AMLO y chuchos: tronar o unir al PRD
El destape adelantado de Andrés Manuel López Obrador como aspirante a la presidencia del país para el 2012, vino a reforzar aquello de que “al que madruga Dios le ayuda”. Porque está claro que ninguna autoridad electoral –sea el IFE o el Trife- puede frenar a quienes desde este momento, se anticipan en las disputas electorales. La tendencia de hecho, parece estar de moda. De otra forma el edil de Acapulco, Manuel Añorve Baños, no se hubiese adelantado y gastado enormes cantidades de dinero -provenientes de la comuna porteña, por supuesto-, a fin de placearse como precandidato priísta a la gubernatura. Pero al anunciar su intención de participar por segunda ocasión como candidato a la presidencia del país, López Obrador les metió mucho ruido a otros actores y partidos políticos. Es cuestión de asomarse a las lecturas.
INMOVILIZAR A MARCELO EBRARD.- De acuerdo a los sondeos recientes aplicados por el Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE) en relación a la disputa por la presidencia del país para el 2012, después del gobernador mexiquense Enrique Peña Nieto (61%), aparece el jefe de gobierno capitalino, el perredista Marcelo Ebrard Casaubón (16%). Pero curiosamente, el propio López Obrador también aglutina el 16%. Desde luego que AMLO intentará por todos los medios, inmovilizar política y electoralmente a Ebrard, un personaje que del PRI, emigró al PRD y le debe en gran medida al peje, su arribo a la responsabilidad pública que actualmente detenta. Sin embargo López Obrador y Ebrard ya tuvieron su primera fricción política por el caso del polémico y desajustado Juanito en Iztapalapa. Y no se prevé que esta vez Ebrard ceda su posición en las encuestas al peje. Lo cual estaría anticipando algunas rupturas importantes en el PRD: A) AMLO amarra a la agrupación Diálogo para la Reconstrucción de México (Día) –integrada por un sector del PRD y los partidos Convergencia y PT-, para convertirse en el candidato de la izquierda para la elección presidencial del 2012. Sin embargo, la tribu Nueva Izquierda o los chuchos, representa su principal obstáculo, pues el dirigente nacional del PRD, Jesús Ortega Martínez, no transige con el peje. B) Si AMLO se adelantó hacia el escenario del 2012, no podía hacerlo de otra forma. Porque la dirigencia nacional perredista nunca le ofrecería la candidatura, ni Marcelo Ebrard tampoco anunciaría una declinación a su favor. Al destaparse como aspirante presidencial el pasado domingo, provocó que los chuchos y Ebrard levantaran la guardia. Y si no lo apoyan, es previsible que AMLO sea postulado por PT y Convergencia. Y el PRD tendría que competir sólo en la elección presidencial. Para beneplácito del PRI y del PAN.
LOS EFECTOS EN GUERRERO.- Ya oficializado el destape de López Obrador como aspirante presidencial, el gobernador Zeferino Torreblanca se verá obligado a tomar una difícil decisión: o formaliza y amarra sus alianzas de poder con la tribu Nueva Izquierda o los chuchos. O se va con López Obrador. De hecho, las cartas ya las enseñó el propio AMLO: cobijó al senador Lázaro Mazón. Pero su operador político Alejandro Encinas Rodríguez, hizo lo propio con el precandidato oficial, Armando Ríos Piter. Por como se están dando las cosas, es previsible que el mandatario estatal se incline por los chuchos. Y entonces el peje estaría en la senda de mostrar el primer anticipo de lo que ocurriría en el 2012: la división de la izquierda se traduciría en su eventual derrota en la pelea por el gobierno estatal de la entidad en el 2011. Porque habría dos candidatos ligados a dicha expresión política: el apoyado por el gobernador Torreblanca. Y que iría con la bendición política del peje. El voto duro perredista se fragmentaría irremediablemente. Eso es justamente lo que desean los priístas para recuperar el poder estatal. El problema para el PRD es mucho más complejo de lo que se observa en las apariencias. Porque se abriría la posibilidad de que ocurra lo mismo en la elección del Estado de México en julio del 2011. Fortaleciéndose con el ello el proyecto político de Enrique Peña Nieto. Así y sin la unidad de la izquierda en un proyecto común, resulta poco probable que el PRD retenga el poder estatal en Guerrero y el Estado de México para 2011. Y ganen la presidencial del 2012. Porque AMLO y los chuchos caminan ya, por sendas diferentes.
dragonato@hotmail.com
