LECTURA POLÍTICA

Noé Mondragón Norato
PRD sin Walton y con Añorve; retorno a la alcaldía
La unidad proclamada por tres de los aspirantes perredistas a la alcaldía de Acapulco, está sustentada en los referentes que el inédito escenario político está abriendo en ese puerto turístico. Y es la confirmación de lo que también se ha venido configurando a lo largo de estas semanas: la eventualidad de que el empresario gasolinero, Luis Walton Aburto, vaya otra vez solo y cobijado únicamente por las siglas del Partido Ciudadano –antes Convergencia y del cual es dirigente nacional- a la competencia electoral. Lo cual estaría sentando las bases de su cuarta derrota en urnas. Sobre esto, hay puntos que no pueden dejar de leerse.
LA INTERESADA UNIDAD PERREDISTA.- Si durante la elección local de 2008, el entonces gobernador Zeferino Torreblanca, se convirtió en obstáculo político visible para impedir la coalición PRD-PT-Convergencia en la contienda por Acapulco, –aunado a la propia arrogancia de Walton- y que derivó en la recuperación tricolor de esa estratégica comuna; hoy es la coyuntura la que está engallando a los aspirantes perredistas, Evodio Velázquez Aguirre, Carlos Granda Castro y David Jiménez Rumbo, para proclamar una muy interesada unidad. Las razones están demasiado expuestas: A) El entorno político resulta fundamental para entender el hecho de que Jiménez Rumbo renunciara en definitiva a la Secretaría de Desarrollo Social y se metiera de lleno a buscar la candidatura perredista a edil de Acapulco: existen las condiciones para que el PRD pueda recuperarla. Y ello justifica también la aspiración de los otros dos. B) En el PRI existe una disputa soterrada entre los grupos del edil Manuel Añorve y del ex gobernador Figueroa por quedarse con la candidatura a la alcaldía. Porque el primero intenta enviar a la competencia a su esposa, Julieta Fernández. Y Figueroa juega con el ex diputado federal perredista, César Flores Maldonado. Pero también con el diputado federal, Fermín Alvarado Arroyo. Ambos evalúan que de ahí saldría otra vez, el más fuerte aspirante tricolor a la pelea por el gobierno estatal en julio de 2015. C) El problema es que Figueroa y Añorve quedaron muy confrontados luego de que Rubén Figueroa Smutny –vástago del ex gobernador-, y Manuel Añorve, se pelearan a través de los medios y las redes sociales por la candidatura a senador -que al final ganó el grupo del primero-, y cuyo beneficiario final fue el ex gobernador, René Juárez Cisneros, ubicado en el primer lugar de la fórmula. En esa lógica, es obvio que, si en la negociación con las cúpulas tricolores nacionales por la candidatura a la alcaldía porteña, se impone otra vez Figueroa, Añorve no se prestará para apuntalar al candidato de ese grupo dado que acumularía dos desplazamientos consecutivos del poder por parte de ese mismo grupo: el de su cónyuge. Y el de él mismo. D) En esa vertiente el actual edil priísta de Acapulco, trataría de cobrarles la factura apoyando hipotéticamente a otro aspirante no priísta. En este caso y específicamente, al del PRD. Con más razón si el agraciado resulta ser Jiménez Rumbo, en función de los lazos de amistad y entendimientos en los negocios del poder que ambos mantienen. E) Armado este escenario, son claras las intenciones de Jiménez Rumbo por lograr la candidatura perredista a la alcaldía porteña. Porque sabe y evalúa que puede desplazar de la contienda interna llegado el momento, tanto a Evodio Velázquez, como a Carlos Granda. Y el empresario Luis Walton, dejó de ser rentable en términos electorales tras sus excesivas participaciones como candidato a diversos cargos de elección popular, pero nunca ganadas. Walton proyecta además, otro punto vulnerable: el apoyo de Andrés Manuel López Obrador, ya no será decisivo para ganar elecciones, como ocurrió en 2006. Por una situación de simples valores entendidos: aparece arrumbado en el tercer lugar de las preferencias ciudadanas en las encuestas. Y por eso los tres aspirantes perredistas se engallaron y apelaron a la unidad. Porque las condiciones para el retorno del PRD a la alcaldía de Acapulco, están dadas. Al parecer, no necesitan a Walton.
HOJEADAS DE PÁGINAS…Un pesado silencio ha guardado el diputado local priísta y presidente de la Comisión Instructora, Marco Antonio Leyva Mena, en torno al juicio de procedencia que desaforaría al edil de Tlapa, Willy Reyes Ramos, quien es señalado por la PGJE como el autor intelectual del homicidio perpetrado contra el diputado federal, Moisés Villanueva de la Luz. Trasciende que después de su desplazamiento de la candidatura tricolor a diputado federal por el distrito 7, Leyva Mena ya no quiere saber nada de ese polémico asunto. Y se escuda en el factor tiempo para justificar su propia indolencia.
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